En el transporte frigorífico, la fragilidad del film convencional a bajas temperaturas representa un riesgo constante. Nuestra línea de producción de stretch film de 5 capas aborda este desafío mediante una arquitectura multicapa donde las capas internas están formuladas con resinas de alto índice de fluidez (HMW-HDPE) y copolímeros especializados. Esta composición mantiene la elasticidad y fuerza adhesiva por debajo de -18 °C, evitando la microfisuración que compromete la integridad de la carga.
Durante la fase de preestirado, el film desarrolla una memoria elástica controlada que se activa durante el enfriamiento rápido en cámaras de congelación. La capa central actúa como barrera de humedad, reduciendo la formación de escarcha superficial que disminuye la tensión efectiva. En pruebas de campo con palets de 1.200 kg a -25 °C, registramos una retención de carga del 98,7% tras 72 horas de vibración simulada, superando los estándares EN 13428.
La configuración de extrusiones permite ajustar el grosor de cada capa según el perfil del producto: para carnes con alto exudado se refuerza la barrera media con nanocompuestos, mientras que para vegetación congelada se optimiza la capa de contacto con modificadores de deslizamiento específicos. El sistema de control de temperatura por zonas en la torre de enfriamiento garantiza una cristalinidad uniforme, eliminando puntos débiles en los bordes del rollo.
Operativamente, la línea integra sensores infrarrojos que monitorean la distribución de tensiones durante el bobinado, ajustando automáticamente los parámetros de tensión según la temperatura ambiente registrada. Esto se traduce en un film que no requiere acondicionamiento térmico previo al uso, reduciendo los tiempos de preparación en muelles frigoríficos de -30 °C a -10 °C.

