En el embalaje de tambores químicos de 200 litros, los problemas son universales: los films monolamina, para lograr la contención necesaria, suelen superar las 150 micras. Esto no solo dispara el coste en resinas PE o LLDPE, sino que el film, rígido y poco elástico, puede fallar durante el transporte por carretera, con los consiguientes riesgos de fugas, rechazos de carga y sanciones.
Nuestra línea de producción automática de film stretch de 3 capas corta este problema de raíz. El corazón de la máquina es la estructura coextruida: una capa interna tacky (adhesiva) para una fijación inmediata al tambor, una capa intermedia súper tenaz que actúa como "esqueleto" estructural, y una capa externa resistente a la abrasión y a los rayos UV. Este diseño permite reducir el calibre total a un rango de 100-120 micras manteniendo, o incluso superando, la fuerza de contención de un film monolamina de 180 micras. Hablamos de un ahorro de materia prima del 25-30%, que en una línea funcionando 24/7 se traduce en cientos de miles de euros anuales.
La máquina garantiza un estiramiento uniforme y una tensión precisa en toda la circunferencia del bidón, eliminando los puntos débiles y las arrugas que provocan roturas. El resultado es un tambor inmovilizado de forma hermética, capaz de soportar apilamientos en triple altura y los vaivenes del transporte marítimo sin comprometer la integridad del sellado. Para su equipo de compras y logística, esto significa menos reclamaciones, menos devoluciones y una cadena de suministro fiable. La inversión se amortiza no solo por el ahorro en resina, sino por la drástica reducción de los costes logísticos ocultos. La máquina está lista para integrarse con su sistema de llenado y paletización, pregunte por las especificaciones técnicas completas y un análisis de ROI detallado para su volumen de producción.

